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11 Habilidades y características de un buen líder

Como sabrás, un líder también se hace, no solo nace, porque te diría mentiras que hay líderes innatos, sin embargo sea innato o no, un líder debe formarse sí o sí. 

Por eso, te contaré las 11 habilidades y características más importantes que todo líder debe tener y formar. 

Habilidades de comunicación 

Si quieres ser un líder exitoso, tienes que tener la capacidad de mantener conversaciones productivas, y claramente saber qué decir y cómo decirlo. 

Así que si quieres ser un líder elocuente convincente y persuasible e influyente tendrás que desarrollar esta habilidad. 

¿Cómo? mediante la escucha activa, la empatía y la observación. La escucha activa te permite comprender a las personas e identificar lo importante en una conversación. 

La observación te ayuda a apreciar el lenguaje corporal y no verbal de las personas. Y la empatía te permite comunicarte de manera asertiva. 

Un buen líder sabe comunicarse en cualquier momento, desde un evento o situación pequeña hasta un evento grande o problemas y situaciones difíciles. 

Y no creas que se trata solo de hablar en público, no, en realidad es de comunicarte en cualquier lado, en cualquier momento, en cualquier canal y con cualquier persona. 

Habilidades de relacionamiento 

Si aprendes a comunicarte correctamente, tendrás la facilidad de relacionarte muy bien. Relacionarte implica: 

  • Construir relaciones significativas basadas en la lealtad, el respeto y el apoyo mutuo. 
  • Ser empático con cualquier persona y ante cualquier adversidad.
  •  Ganarse la confianza de todos y mantenerla viva.
  • Crear lazos estrechos con clientes.
  • Abrir nuevas oportunidades. 

Pensamiento estratégico

Un buen líder siempre tiene claras las metas, el camino y los resultados que quiere alcanzar, por eso va un paso adelante y toma las decisiones que tenga que tomar por el bien de su negocio o empresa. 

Una persona con pensamiento estratégico es capaz de evaluar todas las posibilidades que se dan ante cualquier oportunidad o adversidad. Tiene la capacidad de evaluar métodos y sistemas de trabajo óptimos. 

Además, impulsa a la innovación al riesgo inteligente, y motiva a los empleados a pensar estratégicamente. 

Pensamiento crítico

Un pensamiento estratégico debe ir acompañado de un pensamiento crítico, porque el estratégico permite evaluar y observar todo desde un vista muy panorámica, pero el crítico permite organizar todo para tomar la decisión. 

Un líder debe desarrollar la habilidad de cuestionar todo, de preguntar de manera automática para acelerar la toma de buenas decisiones. 

Por ello, si quieres ser buen líder tendrás que empezar a organizar cualquier información, verificarla y cuestionar el camino correcto e incorrecto, junto con sus consecuencias. 

Habilidades de gestión

Si quieres ser el mejor de todos los líderes, no puedes pasar por alto tener la habilidad y la capacidad de guiar a las personas, ayudándoles a pasar por cualquier camino, difícil o sencillo, y usar los recursos de manera inteligente.  

Como si fuese una expedición. 

La habilidad de gestión permite controlar y mantener el control de todo, no de ser autoritario, sino de poder llevar todo sin salirse de casillas. ¿Qué es todo? Bueno, imagínate conducir un avión con toda una guardería en cabina. 

Por eso, un buen líder es capaz de manejar varias cosas al mismo tiempo, manejo de tiempo, toma de decisiones, guía y orientación de personas, conversaciones y flujo entrante y saliendo de clientes, asumir consecuencias de malas decisiones, salir de la zona de confort y asumir riesgos. 

En fin, si quieres ser buen líder vuélvete multitasking 

Inteligencia emocional

Para no pasar de ser el mejor líder al peor líder, lo mejor que puedes hacer es aprender a manejar tus emociones, aún cuando estés muy contento o aún cuando tengas mucha rabia. 

Está comprobado que las emociones son contagiosas, es decir que si el líder del barco mantiene enojado, sus tripulantes mantendrán con mal genio, pero si por el contrario es optimista, sus tripulantes estarán contentos y productivos.

El líder tiene que ser capaz de tener un dominio de sí mismo, dejando de lado sentimentalismo o emotividades y ser tan inteligente de saber responder ante cualquier cosa.

¿Qué se necesita para lograrlo? En realidad, muchísimas cosas, hay muchas maneras de aprender a hacer emocionalmente inteligente, pero te podría decir que estas te servirán mucho: 

  • Desarrolla tu autoconsciencia o capacidad de observarte a ti mismo
  • Comprende tus pensamientos, analiza y entiende cómo influyen en tus emociones
  • Evalúa cómo impactan tus emociones y pensamientos en tu entorno
  • Aprende a manejar el estrés, regula tus emociones, especialmente cuando tengas estrés o frustración
  • Aprende a manejar conflictos de manera constructiva, teniendo encuenta que todo es un aprendizaje. 

Adaptación al cambio 

Ser líder es estar atento a todo lo que pasa en el entorno interno y externo. ¿Te acuerdas que te decía que era necesario ser multitasking? Bueno, dentro de ser multitasking implica tener que ser altamente adaptable. 

Ser altamente adaptable significa, ser capaz de adaptarte a cualquier tipo de situación, buena, mediocre o muy mala. Ser capaz de visualizar todas las oportunidades que hay en cada evento para convertirlas en una fortaleza. 

Un buen líder no evita las malas rachas, como popularmente se le dice, mucho menos las posterga, por el contrario las recibe y las enfrenta, soluciona los problemas, le saca lo mejor y aprende de ello. 

Habilidades de logros de resultados

Si un buen líder quieres ser, una persona propositiva deberás ser. ¿Qué quiere decir? bueno, que tienes que proponer y materializar lo que te propones, es decir, hacerlo realidad. 

Todo lo que propongas deberás ejecutarlo, porque una idea sin ejecución es imaginación. Si todo queda en el aire, te convertirás en un líder de palabras y no de hecho. 

Por eso es necesario que planifiques todo, determines objetivos y estrategias para alcanzar las metas, y finalmente hacerlo realidad. Cumple lo que digas. Como dicen por ahí, palabra de hombres, aunque es una ley que aplica para todos. 

Motivación 

Que no se nos vaya a olvidar en la fórmula mágica, agregarle un poco de motivación, o mejor mucho. La motivación no puede ir ligada a la emoción, porque si un día amaneces triste, amigo, te diré que no harás nada. 

Para ello la inteligencia emocional habrá de servirte, para levantarte y ponerte de pie aún cuando todo esté abajo, es algo a lo que yo le llamo, motivación. La motivación es eso que te va ayudar a realizarlo todo, a cumplir ese propósito. 

Mi consejo es que tu indicador de motivación siempre tendrá que ser la meta final, porque el camino a veces será tedioso de cruzar. 

Retroalimentación

Tener la capacidad de ver el lado de bueno de las cosas, te permite también reconocer e identificar las cosas buenas o malas de una situación y de una persona. 

Por ello, un buen líder sabe reconocerle a alguien qué hizo bien o qué hizo mal, claro junto con la habilidad de la comunicación tiene que sonar perfecto. Nada de herir a nadie, la empatía prima cuando le das retroalimentación a alguien. 

Y también debe primar cuando alguien te hace alguna anotación o comentario. Ser capaz de dar y recibir comentarios de la mejor forma siempre te harán identificar como un buen líder. 

Siempre piensa que las malas palabras, malas perspectivas o malos comentarios te llevarán a ser mejor. 

Habilidades de desarrollo colectivo

Es aquí cuando la motivación también tiene que impulsar a todos a ser mejores. Ese es tu trabajo como líder de un grupo, pensar en todo y en todos, y en como todos serán mejores alcanzando los resultados. 

Aprende a delegar funciones, no te quedes creyendo que tu puedes hacerlo solo, incluso tendrás que pensar en los sistemas o herramientas que te ayudarán a facilitar y optimizar tu trabajo. 

Un buen líder es humilde y la humildad consiste en reconocer que ni lo sabemos todo ni lo podemos hacer todo. No es suficiente generar una actitud positiva, también es necesario revisar que cada parte del avión esté bien. 

Ahora, cuéntame, ¿estás dispuesto a aprender nuevamente? ¿a informarte y educarte como el mejor líder? Mi propuesta es que inicies a trabajar una por una cada semana, o dos por semana para acelerar la curva de aprendizaje. 

Y cuando estés listos nos escribes y nos cuentas qué tal te fue con el entrenamiento. Comparte el artículo y proponle lo mismo a tus conocidos y empieza un día o una semana llena de todo el positivismo.